Abrir una empresa en Estados Unidos es más accesible de lo que muchos empresarios latinoamericanos creen. El sistema legal estadounidense está diseñado para facilitar la creación de negocios, y con la guía correcta, puedes tener tu empresa operativa en cuestión de semanas.
Paso 1: Elegir la estructura legal
La mayoría de los empresarios latinos que asesoro optan por una LLC (Limited Liability Company) por su flexibilidad fiscal y protección de responsabilidad personal. Sin embargo, dependiendo de tu situación migratoria y planes de crecimiento, una C-Corporation podría ser más conveniente, especialmente si planeas buscar inversión de capital de riesgo.
Paso 2: Seleccionar el estado de incorporación
No necesitas incorporar tu empresa en el estado donde operas físicamente. Delaware, Wyoming y Nevada son estados populares por sus leyes corporativas favorables. Sin embargo, si tu operación estará en Texas, incorporar directamente en Texas simplifica la administración y reduce costos de cumplimiento.
Paso 3: Obtener tu EIN y abrir cuentas bancarias
El EIN (Employer Identification Number) es el equivalente al RFC mexicano. Lo necesitas para abrir cuentas bancarias, contratar empleados y presentar declaraciones fiscales. El proceso de obtención es gratuito a través del IRS y puede completarse en línea si tienes un SSN o ITIN.
Paso 4: Cumplimiento fiscal y regulatorio
Aquí es donde muchos empresarios cometen errores costosos. El sistema fiscal estadounidense es complejo, y cuando operas como empresario binacional, la complejidad se multiplica. Es fundamental contar con un contador que entienda tanto el sistema fiscal americano como el de tu país de origen para optimizar tu carga tributaria legalmente.
Si necesitas orientación personalizada para tu caso específico, no dudes en agendar una asesoría. Cada situación es única y merece un análisis detallado.